Los militantes sindicales, sociales y políticos con vocación para construir la fuerza popular organizada que sustente en la Ciudad al proyecto nacional que encabezan los compañeros Néstor Kirchner y Cristina Fernández, convocamos a los porteños a sumarse a La Tendencia Nacional y Popular, un espacio político para nutrir desde el compromiso y la acción el desarrollo del Encuentro Popular para la Victoria. Interpelando a todos los sectores con amplitud y generosidad, afrontamos el desafío de consolidar la transformación que se inició en nuestro país el 25 de mayo del 2003.

06 diciembre 2010

Un mes sin Néstor



El 27 de octubre último, inesperadamente, Néstor Kirchner murió y su ausencia desató vendavales similares a los que desató su presencia.

Inesperadamente para quienes intentaron construir su imagen como la de un hombre sumido en la maldad, la violencia y el abuso, miles de argentinos expresaron su dolor por la partida de ese líder que les habló con verdad, con valentía y que fue construyendo un modelo que incluyó a miles de hombres y mujeres que el capitalismo salvaje sumió en la miseria y el olvido.
Un capítulo aparte merece la actitud de muchos jóvenes, a los que se vio en la pantalla caliente de los medios, desolados por la muerte del único político que conocieron en el que pudieron depositar su confianza.

Enemigos descolocados
De entrada, la partida de Néstor envió al peronismo federal a un olvido del que difícilmente logre salir, si tenemos en cuenta su planteo político binario, que los convirtió en antikirchneristas furiosos sólo porque Néstor y Cristina construyeron su poder sin que su presencia fuera solicitada.

El caso de la pitonisa chaqueña es, por su parte, diferente. La inabarcable Elisa “Lilita” Carrió seguirá intentando dañar, en la medida de sus posibilidades, al gobierno popular.

De todos modos, a partir de ese 27 de octubre, su papel irá cambiando paulatinamente. Ya no denunciará un futuro de violencia, ni la existencia de armas en Ciudad Oculta, ni el apocalipsis, ni nuevos partos. Esa locura mutará hacia otros planteos más pedestres. Ella lo peleaba a Néstor Kirchner desde el cielo, con su cruz y su rosario entre las manos, pero ahora que él ya no está en la tierra, deberá abandonar el éter y allegarse hasta este valle de lágrimas para denunciar a alguien, según lo necesiten sus mandantes.

Carrió ahora se rebajará a hablar de corrupción y de otros sucesos “escandalosos”, mientras se interna en algún misterioso “spa”, en el que permanecerá oculta hasta que le vuelvan a dar el alta y se la reclame de nuevo en el escenario de la política, para que siga jugando el juego que mejor juega: imaginar escenarios terroríficos.

En cuanto a Los Hermanos Macana -Mauricio Macri y Francisco de Narváez, éste último infiltrado en el peronismo-, no aparece en el horizonte un posicionamiento posible para sus propuestas, más aún si, como se supone, irán separados a las elecciones de 2011. La derecha tradicional nunca sumó más del 10 por ciento en una elección, aunque en esta ocasión, como aparecerá camuflada, reunirá algunos puntos más.

De todos modos, seguirán sumando algunos problemas, porque desde el 28 de junio aquél, fue lo único que sumaron. El colombiano, basando su propuesta en el alica-alicate, capitalizó para sí el conflicto que protagonizaron las patronales agrarias, lo que le valió una exigua victoria que ni siquiera pudo capitalizar luego. Lo peor para él es que quienes mejor leyeron el mandato de las urnas del 28 de junio de 2009 fueron Néstor y Cristina, por lo que perdió la oportunidad de ser uno de los líderes de la oposición.

Macri, entretanto, cada dos o tres meses tiene que volver atrás con su propuesta política, porque su administración en la ciudad es tan pobre que no puede desarrollar premisas básicas de gobierno. Así, difícilmente consideren los argentinos que se desempeñaría mejor si ejerciera el poder ejecutivo nacional.

Pero, más allá de las especulaciones, hasta estos días lo único seguro es que nadie en la oposición logró aún redefinir su rol y reubicarse en la nueva coyuntura que entrega la Argentina después de Néstor Kirchner.

Cristina
Una de las mejores decisiones que tomó alguna vez Néstor Kirchner fue la de casarse con Cristina Fernández.

Lo mejor que nos dejó el kirchnerismo fue, en consecuencia, Cristina. Quebrada, pero entera. Dolorida y altiva. Así la hemos visto en sus apariciones públicas, llamándolo muy pocas veces por su nombre, prefiriendo referirse a “Él” e imaginarlo caminando entre la gente, como lo vimos tantas veces los argentinos.

Nadie en el espacio kirchnerista imagina, hoy por hoy, que en 2011 pueda existir alguien en condiciones de reemplazar a Cristina como líder del tercer período de gobierno.
Inclusive, inmediatamente después de la tragedia, la nueva jefa del peronismo volvió al trabajo, diferenciándose claramente de Macri, que se fue por diez días a holgar y disfrutar de su luna de miel a algún lugar del mundo que se negó a anunciar.

Además, Cristina marcó la cancha con claridad, sin egoísmo ni soberbia. Les comunicó a sus colaboradores más próximos que lo que antes hablaban con “Él” ahora lo deben hablar con ella. “Después lo evaluaremos entre todos, pero primero hablen conmigo”, fue su reclamo. Planea evitar de esta manera ser víctima de operaciones internas y externas, porque conocer íntimamente el bordado político que diariamente tramaba Néstor Kirchner es tener el mapa del tesoro en la mano.
En este panorama, se produjo la gozosa celebración del Día de la Soberanía, en el que Cristina celebró a los héroes de la Vuelta de Obligado y llamó a los argentinos a seguir su patriótico ejemplo, definiendo de esta manera simbólica su posición ideológica y convocando a todos para seguir construyendo esta patria justa, libre y soberana.

Misión Imposible
Es imposible anticipar el resultado de las elecciones de 2011, pero una cosa sí es imprescindible destacar. El espacio kirchnerista está sufriendo en este momento un problema de crecimiento: recibe numerosas adhesiones y solicitudes de ingreso de cientos de jóvenes -y no tan jóvenes- argentinos que sólo piden un lugar desde el cual aportar su esfuerzo para construir un país mejor.
Es éste un hermoso problema y el primer tesoro de los muchos que nos legó Néstor Kirchner.
Por el contrario, el resto del espectro político sólo cuenta con los de siempre, no se renueva ni crece. Incluso, en contadas ocasiones, engorda. Ya está dicho que en esta página no habrá predicciones, pero si realmente esperan ganarle al peronismo con tan exiguas herramientas, lo suyo es una misión imposible.